Sensible
Cuidado vegetal suave para piel sensible
La piel sensible reacciona más rápido a los estímulos que otros tipos de piel. Las fragancias, el alcohol y los ingredientes agresivos pueden desestabilizar la piel y provocar enrojecimiento, tirantez o sensación de ardor. La clave está en la sencillez: una rutina corta con productos que se adapten a la composición natural de la piel, sin sobrecargarla innecesariamente. En esta colección encontrarás únicamente aceites vegetales e hidrolatos sin perfume y sin alcohol.
¿Qué aceite es adecuado para la piel sensible?
Para una piel sensible, los aceites sin perfume y sin aceites esenciales son el punto de partida más seguro. Aceite de jojoba es, para la mayoría de los tipos de piel sensible, el punto de partida más lógico: su composición con ésteres de cera se parece mucho al sebo natural de la piel, es apenas comedogénico y prácticamente no tiene aroma. Aceite de semilla de cáñamo tiene un alto contenido de ácido linoleico, que encaja con la composición de ácidos grasos de una barrera cutánea sana, y una textura ligera que también funciona bien en piel sensible grasa o mixta.
Para una piel sensible que también presenta sequedad, o para una piel sensible madura, aceite de macadamia y aceite de baobab son opciones más ricas que aun así suelen tolerarse bien. Agua de rosas búlgara funciona como un paso intermedio suave, sin alcohol, entre la limpieza y el aceite.
Aceite para piel sensible: ¿en qué fijarse?
- Elige aceites sin fragancias añadidas ni aceites esenciales
- Haz siempre una prueba de parche con un aceite nuevo: aplica una pequeña cantidad en la cara interna de la muñeca y espera 24 horas
- Empieza con un solo producto a la vez para saber qué funciona
- Evita productos con alcohol denat, sulfatos y perfumes sintéticos
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