El aceite de ricino (también vendido como castor oil o aceite de ricino) es uno de los aceites más buscados en nuestra tienda online, y también uno de los más incomprendidos. Fundamos More Natural tras una búsqueda de cuidado puro para nuestra propia piel sensible, y el aceite de ricino fue un aliado constante. Lo que distingue a este aceite es su contenido excepcionalmente alto de ácido ricinoleico: un ácido graso poco común que apenas se encuentra tan concentrado en ningún otro aceite vegetal.1 Por ello, resulta sumamente versátil, desde zonas secas de la piel, el contorno de ojos y las cejas, hasta el cabello y el cuerpo; sin embargo, también se comporta de forma distinta a los aceites más ligeros: es más espeso, viscoso y oclusivo. En este artículo explicamos con honestidad para qué es útil el aceite de ricino y para qué no, cómo aplicarlo y en qué fijarse al elegir una calidad biológica y prensada en frío. Para una visión general de todos los aceites según cada tipo de piel, lee nuestra guía de aceites. Para un contexto más amplio, te recomendamos leer nuestro artículo explicativo sobre cosmética natural.
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1. Qué es el aceite de ricino: la diferencia con el aceite de ricino y el castor oil
Aceite de ricino, castor oil y aceite de ricino son tres términos que designan el mismo producto: el aceite extraído de las semillas de la planta de ricino, conocida botánicamente como Ricinus communis. Esta planta se desarrolla en regiones tropicales y subtropicales, y se cultiva en todo el mundo para fines industriales y cosméticos. Para el cuidado de la piel y el cabello, es preferible elegir aceite de ricino orgánico prensado en frío, ya que este método de extracción mantiene baja la temperatura, conservando mejor los ácidos grasos naturalmente presentes. El aceite de ricino prensado en frío tiene un tono amarillo pálido y un aroma sutil y característico a nuez.
Su uso se remonta a miles de años atrás. En el antiguo Egipto se aplicaba como tratamiento cutáneo, y más adelante se integró en las prácticas tradicionales de la India y África. En la actualidad, el aceite de ricino es un ingrediente indispensable en cosmética, desde brillos de labios hasta mascarillas capilares, debido a sus propiedades protectoras y suavizantes. Nuestro propio aceite de ricino se prensa en frío a un máximo de 35 °C, libre de hexano y envasado en vidrio ámbar, precisamente porque en nuestra andadura detectamos con demasiada frecuencia alternativas refinadas y sin aroma en las que apenas se conservaba la esencia pura del aceite.
El aceite de ricino está destinado exclusivamente a un uso externo. La ingesta oral del aceite responde a fines médicos específicos y es ajena a la cosmética.
2. Composición del aceite de ricino: por qué el ácido ricinoleico marca la diferencia
Lo que hace único al aceite de ricino es su altísima concentración de ácido ricinoleico, un hidroxiácido graso que en la naturaleza se encuentra casi exclusivamente en este aceite. La proporción de ácido ricinoleico suele representar entre el 85 y el 95 por ciento del total de su composición lipídica.1 Este componente es el responsable de su característica textura densa y viscosa.
Gracias a este alto aporte de ácido ricinoleico, el aceite de ricino despliega una película protectora sobre la piel que mitiga la evaporación de agua. Penetra de forma menos profunda que los aceites ricos en ácido linoleico u oleique, pero su efecto protector superficial es sumamente eficaz. Asimismo, el ácido ricinoleico ha sido estudiado por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias; en modelos de experimentación, su aplicación tópica disminuyó la hinchazón y la respuesta inflamatoria.2 Sin embargo, preferimos mantener una postura prudente: estas investigaciones se han llevado a cabo principalmente en entornos de laboratorio y modelos animales, no en estudios clínicos de gran envergure en humanos. El aceite de ricino no es un medicamento, sino un extraordinario aceite nutritivo.
| Ácido graso | Porcentaje en el aceite | Propiedad |
|---|---|---|
| Ácido ricinoleico | 85–95% | Filmógeno, textura densa, protector |
| Ácido oleico | 2–6% | Nutritivo, refuerza la barrera cutánea |
| Ácido linoleico | 1–5% | Ligero, afín a la piel |
Seamos realistas: el aceite de ricino no borra las arrugas. Mantiene la piel elástica y resguardada, lo que puede suavizar momentáneamente el aspecto de las líneas de expresión, pero no detiene ni revierte el envejecimiento estructural de la piel.
3. El aceite de ricino en el rostro: zonas secas, arrugas y limpieza
Aconsejamos incorporar el aceite de ricino en el rostro como un tratamiento complementario y no como el aceite diario principal. Es ideal para tratar áreas de sequedad localizada, para integrarlo como aceite de limpieza o como cuidado nocturno reparador para pieles maduras. La acción protectora del ácido ricinoleico es fabulosa en zonas propensas a la deshidratación. En pieles normales o grasas, su densidad lo hace demasiado pesado para aplicarse solo, por lo que combinarlo con un aceite más fluido resulta casi indispensable.
El aceite de ricino en áreas secas o rugosas del rostro
En aquellas zonas del rostro con sequedad persistente —como las aletas de la nariz, el mentón o las mejillas secas—, el aceite de ricino sella la superficie cutánea protegiendo la barrera. Recuerda diluirlo siempre con un aceite de soporte más ligero, como el aceite de jojoba o el aceite d'argán, en proporción de una parte de ricino por dos o tres de aceite portador.
El aceite de ricino contra las arrugas y líneas de expresión: uso nocturno
En las pieles maduras, el aceite de ricino suele aplicarse como un paso nocturno de refuerzo en las zonas propensas a líneas finas y arrugas. Su consistencia rica y protectora preserva la elasticidad cutánea mientras descansas. Combínalo con un aceite más fluido y penetrante, como el aceite de rosa mosqueta. Puedes conocer el ritual completo para pieles maduras en nuestro artículo sobre el aceite de ricino en pieles maduras.
El aceite de ricino como aceite de limpieza (Oil Cleansing)
El aceite de ricino es ideal para la limpieza facial al aceite (oil cleansing), siempre que se combine con una base más ligera. Una mezcla de una parte de ricino con tres de aceite de jojoba o de argán resulta en un limpiador muy eficaz que disuelve las impurezas grasas, el maquillaje y el protector solar. Aplica sobre el rostro seco, masajea suavemente y retira con una toallita tibia y húmeda.
4. El aceite de ricino en el contorno de ojos, cejas y pestañas
La delicada zona del contorno de ojos es una de las aplicaciones preferidas para el aceite de ricino. Al ser tan fina y sensible, esta piel tiende a deshidratarse con rapidez. Tradicionalmente se emplea como cuidado protector de noche, así como para embellecer y acondicionar las cejas y las pestañas.
El aceite de ricino alrededor de los ojos
Aplica una cantidad mínima de aceite de ricino sobre la zona del hueso orbital con el dedo o un bastoncillo limpio, evitando siempre el contacto directo con la mucosa oculaire. Dilúyelo de manera indispensable: basta con una sola gota disuelta en aceite de jojoba para cuidar todo el contorno de ambos ojos. El aceite de ricino no está formulado para su uso oftálmico interno. Si buscas un cuidado específico para descongestionar la mirada, te invitamos a leer nuestro artículo sobre cómo reducir las bolsas de forma natural.
El aceite de ricino en las cejas
La aplicación de aceite de ricino en las cejas es uno de sus usos más populares. Con un cepillo de pestañas limpio (goupillon) o un bastoncillo de algodón, aplica un ligero toque sobre las cejas en la dirección del crecimiento como parte de tu cuidado nocturno. Sus propiedades filmógenas ayudan a mantener el pelo flexible y protegido.
El aceite de ricino en las pestañas
Para las pestañas el proceso es similar: aplica una finísima cantidad sobre las puntas con un cepillo de máscara limpio o un bastoncillo antes de ir a dormir. Evita que el aceite toque el globo ocular. Si notas cualquier molestia o enrojecimiento, suspende su uso de inmediato y enjuaga la zona con abundante agua tibia.
Utiliza siempre aplicadores limpios y nuevos en la zona ocular para prevenir contaminaciones bacterianas. El aceite de ricino es exclusivamente para uso cosmético externo.
5. El aceite de ricino en dermatitis, psoriasis y piel seca
El aceite de ricino se aplica habitualmente en zonas del cuerpo que sufren de sequedad extrema, descamación o sensibilidad. Áreas como los codos, talones, rodillas, manos y labios son propensas a agrietarse debido a la fricción, los cambios de temperatura o el lavado frecuente.
El aceite de ricino en dermatitis y piel seca o con picor
En pieles muy secas, sensibles o reactivas, el aceite de ricino puede funcionar como una capa oclusiva de refuerzo sobre un aceite nutritivo más ligero. Su capa protectora previene de manera formidable la pérdida de agua. Ante problemas de dermatitis u otras afecciones, te sugerimos consultar con tu dermatólogo; el aceite de ricino no es un tratamiento farmacológico.
El aceite de ricino en psoriasis y placas escamosas
En zonas escamosas como codos y rodillas, el aceite de ricino aporta una nutrición de rescate óptima. Su viscosidad ayuda a suavizar la piel engrosada y evita que continúe deshidratándose. Combínalo con un aceite portador neutro para facilitar la aplicación. Si padeces de psoriasis u otras condiciones crónicas de la piel, consulta con tu especialista de confianza antes de incorporar nuevos productos a tu rutina.
Uso tópico del aceite de ricino en las articulaciones
En prácticas tradicionales, el aceite de ricino se aplica tópicamente mediante un suave masaje en la piel sobre las articulaciones. Esta costumbre se remonta a antiguos saberes en la India y África occidental. Masajea suavemente una pequeña cantidad en el área corporal deseada. Recuerda que este uso es estrictamente de carácter externo y cosmético.
6. El aceite de ricino en el cabello: crecimiento, cuero cabelludo y puntas secas
En el sector capilar, el aceite de ricino es un producto legendario. Es ampliamente valorado para reconfortar cueros cabelludos secos, suavizar las puntas dañadas o realizar masajes capilares estimulantes. Las búsquedas en torno a sus efectos sobre el crecimiento, las cejas o las pestañas son muy recurrentes. Aquí te ofrecemos nuestro análisis honesto de sus beneficios reales.
El aceite de ricino para el crecimiento del cabello: mitos y verdades
El uso de aceite de ricino para propiciar el crecimiento del cabello es muy popular, y las opiniones son variadas. Las pruebas científicas que respaldan una estimulación directa del crecimiento capilar por parte de esta sustancia son escasas; la idea de que acelera mágicamente el crecimiento es, en gran medida, un mito. Sin embargo, esto es lo que sí hace: acondiciona y nutre la piel del cuero cabelludo, mantiene la elasticidad de los tejidos que rodean los folículos pilosos y frena la deshidratación capilar gracias a la película protectora del ácido ricinoleico. Un masaje capilar regular con aceite de ricino aúna el poder acondicionador del aceite con el estímulo de la microcirculación que genera el propio masaje. En nuestra experiencia, la mayoría de los beneficios reales radican en esta maravillosa sinergia. Para conocer el método de aplicación adecuado, visita nuestro dossier sobre el aceite de ricino para el cabello y el cuero cabelludo.
Masajes en cueros cabelludos secos o con descamación
Si presentas sequedad o pequeñas escamas en las raíces, puedes masajear una dosis reducida de aceite de ricino directamente en el cuero cabelludo. Dilúyelo previamente en un aceite más ligero como el de jojoba. Déjalo actuar como máximo una hora y lava el cabello aplicando el champú primero en seco (o apenas humedecido) para facilitar la emulsión y arrastre del aceite.
Cuidado de las puntas secas y porosas
Para las puntas, el aceite de ricino funciona de forma óptima como un sellador de acabado en cabellos deshidratados o muy porosos. Utiliza una cantidad ínfima: calienta apenas una fracción de gota entre tus manos y aplícala con suavidad en las puntas secas. Evita saturar el cabello, ya que un exceso restará volumen y resultará difícil de eliminar en el lavado.
7. El aceite de ricino en el cuerpo y zonas específicas
En el cuerpo, el aceite de ricino destaca para tratar zonas secas localizadas que necesitan un plus de protección. Su consistencia untuosa lo hace menos práctico como aceite de masaje corporal general.
- Talones y plantas de los pies: Aplícalo puro por la noche sobre los pies limpios y secos, y colócate calcetines de algodón para un tratamiento nocturno reparador intensivo.
- Codos y rodillas: Es excelente para reconfortar estas zonas de piel engrosada; úsalo puro o combinado con aceite de argán o baobab.
- Cutículas: Un suave masaje con un toque de aceite de ricino conserva las cutículas flexibles y previene la aparición de padastros.
- Labios: Gracias a sus cualidades filmógenas, es un elemento muy habitual en bálsamos labiales protectores.
Si deseas descubrir otras alternativas idóneas para mimar tu piel, lee nuestro artículo sobre los mejores aceites corporales naturales según tu tipo de piel.
8. Sinergias del aceite de ricino: ¿con qué aceites combina mejor?
A causa de su alta densidad, para la mayoría de los tratamientos es preferible combinar el aceite de ricino con aceites vegetales más fluidos. Nuestra recomendación habitual es mezclar una parte de aceite de ricino por dos o tres partes de aceite de soporte.
- Aceite de ricino y aceite de jojoba: Una sinergia ligera y muy versátil, perfecta para la limpieza al aceite (oil cleansing) y el cuidado diario facial.
- Aceite de ricino y aceite de argán: Un preparado más nutritivo, ideal para acondicionar cabellos secos o reparar pieles deshidratadas.
- Aceite de ricino y aceite de rosa mosqueta: Un cuidado fluido y enfocado para el rostro de pieles maduras; aconsejamos guardar este preparado en frío debido a la sensibilidad a la oxidación de la rosa mosqueta.
- Aceite de ricino y aceite de baobab: Aporta una textura rica y envolvente, ideal para masajear zonas secas del cuerpo o como tratamiento nocturno reparador.
- Aceite de ricino y aceite de cáñamo: Una alianza ligera y equilibrada, perfecta para pieles con tendencia a imperfecciones que desean gozar del poder protector del ricino sin obstruir los poros.
9. Cómo utilizar el aceite de ricino: dosificación, consejos y criterios de compra
El aceite de ricino cuenta con una consistencia untuosa que cuesta más de extender que la de aceites más ligeros. Tanto si lo adquieres en una herboristería como en una tienda especializada online, opta siempre por la mención prensado en frío y, de ser posible, con certificación ecológica. Te ofrecemos unas pautas sencillas para su uso cotidiano:
- Utiliza siempre dosis mínimas. Media gota o una sola gota entera es suficiente para cuidar el rostro.
- Aplícalo sobre la piel ligeramente húmeda, preferentemente justo después de pulverizar un hidrolato como el agua de rosas, para facilitar que se deslice con suavidad.
- Reserva el uso del aceite de ricino puro para tratar áreas secas y concretas de tu cuerpo.
- Para la cara, asegúrate de diluirlo siempre en un aceite vegetal de soporte.
- Para aclararlo cómodamente de las fibras capilares, aplica tu champú sobre el cabello seco o apenas humedecido antes de emulsionar bajo el agua de la ducha.
Nuestro aceite de ricino biológico prensado en frío está diseñado en exclusiva para un uso cosmético externo. Conoce también nuestra colección de aceites de ricino.
Este artículo tiene un fin meramente informativo y no reemplaza la opinión de un profesional de la medicina. En caso de dudas o de molestias persistentes en la piel, consulta con tu médico de cabecera o dermatólogo.
10. ¿Para quién es idóneo el aceite de ricino (y cuándo es mejor evitarlo)?
Cada tipo de piel reacciona de un modo único. Te ofrecemos un resumen claro para guiarte en tu elección.
El aceite de ricino es ideal para:
- Zonas muy secas del cuerpo como codos, rodillas, talones y labios (puro o ligeramente diluido).
- Pestañas y cejas, como cuidado acondicionador de noche utilizando un aplicador limpio.
- Puntas y cueros cabelludos secos, para nutrir las fibras (diluido en un aceite más fluido).
- La limpieza de la piel, combinado con aceite de argán o de jojoba.
- Pieles maduras y secas, como paso de sellado final por la noche en las áreas deshidratadas (siempre diluido).
El aceite de ricino está menos aconsejado para:
- El cuidado diario de pieles grasas o propensas al acné: su alto índice de comedogenicidad puede propiciar la obstrucción de los poros.
- Una aplicación pura en todo el rostro: su consistencia untuosa se desliza con dificultad y puede generar sensación de pesadez.
- Pieles muy reactivas sin test previo: realiza sistemáticamente una prueba de parche de 24 horas en el flexo del codo.
- Uso corporal generalizado: su textura densa resulta poco práctica en el día a día; aceites más fluidos como el de jojoba o baobab te ofrecerán una experiencia mucho más cómoda.
11. Aspectos a tener en cuenta
Realiza sistemáticamente un test cutáneo preliminar: deposita una traza de aceite en el flexo del codo y espera 24 horas antes de aplicarlo en el rostro o áreas sensibles. Debido a su potencial comedogénico, el aceite de ricino puede congestionar los poros de las pieles mixtas a grasas. Si este es tu caso, limita su uso a tratamientos corporales o a la fase de limpieza, evitando dejarlo actuar como producto diario sobre el rostro.
Conserva el frasco en un lugar fresco, seco y al abrigo de la luz directa, de preferencia en su envase de vidrio oscuro original. Generalmente tiene una vida útil de uno a dos años tras su apertura. Un cambio notable en su aroma o un aspecto turbio son indicios de oxidación: si esto sucede, no lo apliques más en la piel.
Fuentes
- Patel VR, Dumancas GG, Kasi Viswanath LC, Maples R, Subong BJJ. Castor Oil: Properties, Uses, and Optimization of Processing Parameters in Commercial Production. Lipid Insights. 2016;9:1-12.
- Vieira C, Evangelista S, Cirillo R, Lippi A, Maggi CA, Manzini S. Effect of ricinoleic acid in acute and subchronic experimental models of inflammation. Mediators of Inflammation. 2000;9(5):223-228.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el aceite de ricino y cómo se utiliza en el día a día?
El aceite de ricino se utiliza localmente en zonas secas del cuerpo (codos, talones, labios), contorno de ojos, cejas, pestañas, cuero cabelludo o en la limpieza al aceite. Sus cualidades aislantes y protectoras lo convierten en un tratamiento fabuloso para retener la hidratación en pieles secas y sensibles.
¿Qué diferencia hay entre el aceite de ricino prensado en frío, refinado y negro (Jamaicano)?
El aceite de ricino prensado en frío (tono amarillo pálido) se extrae sin calor, conservando íntegros sus ácidos grasos activos. Las versiones refinadas son más claras y neutras de olor, pero pierden gran parte de sus virtudes. El aceite de ricino negro (o carapate) se obtiene de semillas previamente tostadas; es muy apreciado para tratamientos capilares, siendo simplemente una opción diferente pero no superior. Para la piel, elige siempre prensado en frío orgánico.
Aceite de ricino y ojos: ¿cómo se aplica en el contorno del ojo?
Aplica una cantidad mínima de aceite de ricino sobre la zona del hueso orbital con el dedo o un bastoncillo limpio, evitando siempre el contacto directo con la mucosa ocular. Recuerda diluirlo previamente (en aceite de jojoba por ejemplo); una sola gota diluida es suficiente para el contorno de ambos ojos. Aplica esta mezcla por la noche como último paso de tu ritual de cuidado.
¿Es adecuado el aceite de ricino para las cejas y cómo se aplica?
Con un goupillón limpio o un bastoncillo de algodón, aplica una pizca de aceite de ricino sobre las cejas en la dirección del crecimiento antes de dormir. Evita saturar el pelo para que no gotee ni resulte incómodo. Un frasco equipado con un aplicador pincel es idóneo para un gesto diario preciso y cómodo.
¿Es apto el aceite de ricino para áreas escamosas o muy secas?
En zonas corporales muy resecas o con descamación (como codos y rodillas), el aceite de ricino se aplica como capa protectora final tras un cuidado más hidratante o un aceite más fluido. En presencia de condiciones crónicas de la piel como la psoriasis, te aconsejamos consultar con tu especialista antes de alterar tus pautas de cuidado.
¿Se puede utilizar el aceite de ricino en pieles con dermatitis?
En pieles con tendencia a irritaciones o sequedad severa, el aceite de ricino puede aplicarse ocasionalmente a modo de barrera protectora sobre tu aceite de cuidado habitual. Realiza siempre un test previo de tolerancia en la piel. En caso de patologías dermatológicas diagnosticadas, este aceite no sustituye en ningún caso el tratamiento prescrito por tu médico.
Uso tópico en las articulaciones: ¿en qué consiste este ritual?
De manera tradicional, el aceite de ricino se utiliza para efectuar suaves masajes tópicos en la piel sobre las articulaciones. Se trata de un gesto de bienestar puramente externo y cosmético, no de una terapia médica. Masajea delicadamente el área en cuestión. Ante molestias articulares duraderas, la consulta con un profesional de la salud sigue siendo indispensable.
¿El aceite de ricino acelera realmente el crecimiento del cabello?
Las evidencias científicas de una estimulación directa del crecimiento son mínimas; el mito del crecimiento acelerado gracias a este aceite carece de fundamento probado. En contrapartida, nutre y purifica el cuero cabelludo y acondiciona las fibras capilares. El masaje que acompaña su aplicación promueve la microcirculación cutánea, lo que favorece el bienestar general de la melena.
¿Qué diferencia hay entre castor oil, aceite de ricino y ricinusolie?
Estos términos se refieren exactamente al mismo producto: el aceite que se obtiene de las semillas de Ricinus communis. «Castor oil» es el término en inglés, mientras que «aceite de ricino» es su denominación habitual en español. Cabe destacar que el aceite de ricino que se vende en farmacias con propiedades laxantes es un producto de uso interno médico y no debe confundirse con el aceite cosmético prensado en frío destinado al uso tópico.
¿Puedo aplicarlo puro sobre todo el rostro?
Para la gran mayoría de las personas, el aceite de ricino puro es demasiado denso para la piel del rostro. Su textura de alta viscosidad se extiende con dificultad y puede generar incomodidad. Recomendamos diluirlo siempre en un aceite vegetal más fluido (como jojoba o argán) a razón de una parte de ricino por dos o tres de aceite de soporte. La aplicación pura se reserva para zonas muy secas del cuerpo.
¿Se puede utilizar el aceite de ricino durante el embarazo?
La aplicación cosmética externa en la piel difiere por completo de una ingesta oral o del uso de cataplasmas corporales de ricino, prácticas que están formalmente desaconsejadas durante la gestación. Por precaución, consulta siempre con tu obstetra o matrona antes de incorporar este aceite. Este artículo no constituye consejo médico.
¿Qué efectos secundarios puede tener el aceite de ricino?
El aceite de ricino es sumamente bien tolerado en uso externo por la gran mayoría de las personas. Aspectos a vigilar: su alto potencial comedogénico podría obstruir los poros en pieles con tendencia a imperfecciones; asimismo, es posible que cause sensibilidad cutánea en personas con alergia a la planta de ricino. Realiza un test de parche en el flexo del codo 24 horas antes del primer uso. Si observas alguna reacción, suspende la aplicación.
¿Cómo puedo retirar el aceite de ricino del cabello?
Dada su consistencia rica, puede resultar tenaz al aclarar. Para retirarlo sin esfuerzo, distribuye tu champú directamente sobre el cabello aún seco (o apenas humedecido) antes de emulsionar bajo el agua de la ducha. Realiza un segundo lavado si lo crees necesario. En tus próximas aplicaciones, recuerda usar una cantidad más moderada.
¿Cuál es su vida útil y cómo se debe conservar?
Al ser un aceite muy estable, suele conservarse perfectamente de uno a dos años tras su apertura si se resguarda en un lugar fresco y protegido de la luz solar. Su riqueza en ácido ricinoleico lo hace menos delicado que los aceites ricos en ácidos grasos poliinsaturados. Un aroma a rancio o un color turbio denotan oxidación: si esto sucede, no lo apliques más en la piel.
¿Se puede aplicar en o sobre las orejas?
El aceite de ricino puede extenderse en un suave masaje externo sobre el cartílago de la oreja o en la delicada piel situada justo detrás. Este uso es estrictamente cosmético y superficial. La introducción de gotas de aceite directamente en el interior del canal auditivo no tiene cabida en una rutina cosmética de cuidado de la piel. Ante dolores o alteraciones del oído, consulta siempre con tu médico.
¿Cómo elegir el mejor aceite de ricino para la cara y el cabello?
La opción de máxima calidad para el cuidado de la piel och el cabello es un aceite de ricino de primera presión en frío y de cultivo biológico certificado. Este método de extracción respeta íntegramente la estructura natural de sus lípidos activos. El aceite de ricino puro presenta un color amarillo pálido y un aroma suave característico. Las alternativas transparentes o inodoras suelen haber sido refinadas industrialmente. Para tratamientos delicados en pestañas o contorno de ojos, exige siempre una calidad 100 % pura y en estado bruto.
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